MoralesArias Abogados

Trabajo remoto ¿se queda?

A medida que las empresas y en general las organizaciones y entidades públicas o privadas de todo orden en el mundo retoman labores y/o vuelven a la normalidad de sus operaciones, crece la tendencia de permanencia del trabajo remoto en las actividades que así lo permiten, o por lo menos de manera combinada con la asistencia presencial de sus colaboradores a los lugares, hasta antes de la pandemia habituales, en contraposición al trabajo totalmente presencial, aprovechando las herramientas que ofrecen los medios tecnológicos y de comunicación actuales.

Si bien la pandemia provocó para el sector productivo de los países en general pérdidas económicas y de empleos, también sirvió para acelerar una adaptación que parecía inevitable en la manera de prestar e intercambiar bienes y servicios.

Una encuesta realizada por la firma consultora McKinsey & Company en agosto de 2020 a 278 ejecutivos encontró que, “en promedio, planeaban reducir el espacio de oficinas en un 30 por ciento.” De igual manera, de acuerdo con un estudio adelantado por esta firma bajo el modelo de fuerza laboral del MGI, basado en la Occupational Information Network (O*NET) sobre más de 800 ocupaciones agrupadas en diez áreas de trabajo en los 9 países mas desarrollados, la pandemia empujó a las empresas y los consumidores a adoptar rápidamente nuevos comportamientos que probablemente se mantendrán, encontrando, por ejemplo, que “los negocios y los servicios financieros constituyen un gran porcentaje de la economía del Reino Unido, y por tanto éste es el país con el mayor potencial para el trabajo remoto entre los países estudiados.”

El estudio además identifica tres macro tendencias laborales claves que van a liderar las transformaciones durante la década: el trabajo remoto permanente, la automatización de la producción y el e-commerce.

“Con nueve meses de experiencia en su haber, cada vez más empleadores están viendo en sus empleados que trabajan a distancia una mejor productividad.”

Sin embargo, más de la mitad de la fuerza laboral requieren asistir a los lugares de trabajo habitual, toda vez que se trata de actividades en las que es indispensable la colaboración e interacción física con otras personas o el uso de maquinaria especializada, entre otras razones.

Más allá de los beneficios que el trabajo remoto pueda representar para las organizaciones y los trabajadores en términos económicos y de calidad de vida, muchos trabajadores manifiestan agotamiento por incrementos en su jornada laboral y ansiedad, ocasionada en gran parte por la falta de interacción a la que estaban acostumbrados, o por no tenerse en cuenta sus opiniones respecto de las nuevas condiciones y políticas empresariales.

“En general, los trabajadores están ansiosos por ver que las organizaciones pongan un mayor énfasis en la flexibilidad, la compensación competitiva y el bienestar una vez que la pandemia haya terminado y, a la inversa, les preocupa que el trabajo del futuro, independientemente de si es presencial o remoto, afectará negativamente estas necesidades. Los trabajadores también temen que el trabajo presencial conlleve una mayor probabilidad de enfermarse, y que el trabajo remoto reducirá la comunidad y la colaboración entre colegas.”

Área Derecho Laboral – MA&AA

Compartir:

Más artículos

Envíenos un mensaje

Indicadores Económicos

Nuestro propósito es convertirnos en su aliado jurídico, a través del tranquilo y constante desarrollo de su actividad empresarial, generadora de nuestra búsqueda de la excelencia.

Póngase en contacto con nosotros hoy para una consulta gratuita.

Boletin informativo

Suscríbase a nuestro boletín de noticias.

Abrir chat
1
Hola, ¿podemos apoyarle?